Una reforma integral no se decide en una sola conversación. Dibujamos el plano, ordenamos los pasos, probamos la luz sobre la pared y, mucho después, elegimos el tejido de la cama. Esta vivienda recorrió ese camino entero con nosotros, del primer croquis al último cojín.
Resolvimos el salón y el comedor como una sola pieza: una balda continua de roble acompaña al sofá de lado a lado y devuelve la escala de la estancia, mientras el techo trabaja con luz rasante en lugar de con un punto central. La mesa redonda del comedor cierra el conjunto sin levantar barreras.
En los dormitorios cambiamos de registro. En el principal alineamos tocador, banqueta y frente de espejo en una sola pared para ganar recorrido; en los infantiles el papel pintado lleva el peso —globos aerostáticos sobre fondo claro— y dejamos el mobiliario neutro para que no compita con él. Los baños siguen el mismo criterio con materiales distintos: espejo retroiluminado y nogal en uno, azulejo verde a media altura en el otro.
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- Reforma integral
- Calabrese TyA
- Alcance
- Salón, comedor, cocina, tres dormitorios y dos baños