Un dormitorio se transforma por capas y casi ninguna es de obra: mobiliario, iluminación, papel, cortinas y ropa de cama. Aquí las cambiamos todas a la vez, y por eso el resultado se nota tanto.
El cabecero tapizado en gris ocupa el ancho completo y lleva las mesillas incorporadas, voladas sobre el suelo, con la luz integrada en el propio panel. Es una pieza sola en lugar de tres muebles, y libera el suelo entero de la habitación.
La ropa de cama aporta el color: teja y blanco, con un cubrecama de canutillo que aguanta el uso diario. Al fondo, la cómoda y el espejo cierran el recorrido hacia el vestidor.
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- Alcance
- Dormitorio principal: mobiliario, iluminación, papel, cortinas y ropa de cama